Si la memoria no me falla, el domingo 1 de agosto leí una terrible, cruel y dramática noticia en El País que me dejó petrificado. Una joven afgana fue asesinada por los propios dirigentes de su aldea después de darle 90 latigazos.
En ese momento lo que hizo que un escalofrío me recorriera el cuerpo fue la lectura de la noticia. Hoy lo que me está dejando de piedra es no leer más crónicas sobre que se estén produciendo más actos de repulsa ante tamaño crimen.
Semejante barbarie se produjo, según el citado períodico, en la zona controlada militarmente por las tropas españolas.
Me gustaría leer que al menos los gobiernos de los países occidentales están debatiendo las medidas a tomar ante actos semejantes en una zona ocupada por tropas del llamado mundo civilizado.
Me gustaría leer que nuestro gobierno, ejemplo de gobierno progresista para toda la sociedad europea por sus numerosas leyes de marcado carácter social, de progreso y de ayuda a la mujer, está estudiando las medidas a aplicar para detener a los culpables y para evitar que actos de semejante crueldad se repitan, al menos en la zona bajo su influencia.
Y, por supuesto, me gustaría leer que en todo el mundo se están convocando actos de protesta y que, claro, están siendo secundados por centenares de miles de personas.
jueves, 26 de agosto de 2010
martes, 10 de agosto de 2010
Ya está!!
Ese fue el mensaje de texto que mi hijo Carlos nos envió al móvil. Eran las 6:15 de la mañana del día 6 de agosto, “Ya está!!”, acababa de nacer mi nieta Leyre después de más de 11 horas en el hospital (tres hurras por la mamá, Jessica y por el papá que fueron unos valientes y aguantaron como campeones).
El día antes habíamos regresado a casa para recoger a los chicos y acudir al funeral de un buen amigo cuando Jessica rompió aguas, la vida a veces es cruel y caprichosa.
Una vez en el hospital, al principio, las horas pasaron rápidas y de forma agradable, a pesar de la preocupación normal.
Estábamos las dos familias de los papás, padres, hermanos y Jero, tío de Jessi, cinéfilo y ahora también cineasta. Gracias a la conversación y al intercambio de anécdotas, sobre todo con los papás como protagonistas, hizo que el tiempo no pasara demasiado despacio.
Recordábamos si comían mucho, si dormían bien, cuando empezaron a andar, las primeras “cacas”, los primeros pasos, los primeros .... las travesuras, las trastadas y de vez en cuando recibíamos un mensaje de Carlos de cómo iba la dilatación de Jessi.
Parecía que nos conocíamos de toda la vida cuando en realidad era la tercera vez que nos veíamos. Nos contamos media vida, aficiones, ocupaciones, más anécdotas ... y es que tener a nuestros hijos en el paritorio une mucho!!
Por fin, después de una larga espera, bastante frío por el dichoso aire acondicionado (más bien desacondicionado) y un poco-bastante de preocupación llegó el ansiado mensaje, Ya está!!
La espera valió la pena. Cuando pudimos ver a Leyre las caras de alegría, emoción y felicidad no tenían descripción posible. Con sus 3,720 kg. de peso y sus 50 centimetros de altura, era y es una preciosidad.
Todos, sin reconocerlo, buscábamos parecidos familiares. Yo me he quedado satisfecho con mi ración, los pliegues de las orejas.
Cuando entré en la habitación tenía una sensación como de estar flotando y viviendo en un sueño, sueño que se desvaneció y se hizo realidad (por una vez los sueños buenos se hacen realidad) al ver la cara de Leyre y las sonrisas, a pesar del cansancio, de sus papás.
Cuando estos meses de atrás pensaba en cómo serían estos momentos un nudo en el estomago me apretaba y me oprimía. Hoy, estos días, cuando pienso en la cara de Leyre, de Jessi y de Carlos lo que me viene al estomago y al cerebro es un cocktel de alegria y felicidad, acompañado de una sensación de tranquilidad, de pensar que la vida les va a ir estupendamente. No puede ser de otra forma viendo cómo han reaccionado, con qué valentia, fortaleza y responsabilidad. Si continúan actuando igual cada día sólo puedo augurarles una vida de éxitos y de felicidad.
Un beso muy fuerte para los tres.
El día antes habíamos regresado a casa para recoger a los chicos y acudir al funeral de un buen amigo cuando Jessica rompió aguas, la vida a veces es cruel y caprichosa.
Una vez en el hospital, al principio, las horas pasaron rápidas y de forma agradable, a pesar de la preocupación normal.
Estábamos las dos familias de los papás, padres, hermanos y Jero, tío de Jessi, cinéfilo y ahora también cineasta. Gracias a la conversación y al intercambio de anécdotas, sobre todo con los papás como protagonistas, hizo que el tiempo no pasara demasiado despacio.
Recordábamos si comían mucho, si dormían bien, cuando empezaron a andar, las primeras “cacas”, los primeros pasos, los primeros .... las travesuras, las trastadas y de vez en cuando recibíamos un mensaje de Carlos de cómo iba la dilatación de Jessi.
Parecía que nos conocíamos de toda la vida cuando en realidad era la tercera vez que nos veíamos. Nos contamos media vida, aficiones, ocupaciones, más anécdotas ... y es que tener a nuestros hijos en el paritorio une mucho!!
Por fin, después de una larga espera, bastante frío por el dichoso aire acondicionado (más bien desacondicionado) y un poco-bastante de preocupación llegó el ansiado mensaje, Ya está!!
La espera valió la pena. Cuando pudimos ver a Leyre las caras de alegría, emoción y felicidad no tenían descripción posible. Con sus 3,720 kg. de peso y sus 50 centimetros de altura, era y es una preciosidad.
Todos, sin reconocerlo, buscábamos parecidos familiares. Yo me he quedado satisfecho con mi ración, los pliegues de las orejas.
Cuando entré en la habitación tenía una sensación como de estar flotando y viviendo en un sueño, sueño que se desvaneció y se hizo realidad (por una vez los sueños buenos se hacen realidad) al ver la cara de Leyre y las sonrisas, a pesar del cansancio, de sus papás.
Cuando estos meses de atrás pensaba en cómo serían estos momentos un nudo en el estomago me apretaba y me oprimía. Hoy, estos días, cuando pienso en la cara de Leyre, de Jessi y de Carlos lo que me viene al estomago y al cerebro es un cocktel de alegria y felicidad, acompañado de una sensación de tranquilidad, de pensar que la vida les va a ir estupendamente. No puede ser de otra forma viendo cómo han reaccionado, con qué valentia, fortaleza y responsabilidad. Si continúan actuando igual cada día sólo puedo augurarles una vida de éxitos y de felicidad.
Un beso muy fuerte para los tres.
jueves, 22 de julio de 2010
Las dos caras de la moneda.
Esta tarde, como casi todas las tardes de julio, cuando comienza a amainar el calor, hemos bajado a tomar una (ó dos ) cervezas bien frias con algún aperitivo en alguna de las terrazas cercanas. Para nuestra sorpresa, las dos terrazas que solemos frecuentar(con numerosas mesas cada una) estaban completas. Afortunadamente vivimos en una zona que poco se parece a la densidad de bares y restaurantes de Suecia y pudimos encontrar mesa en una tercera terraza cercana.
Una vez allí, cómodamente instalados en nuestra mesa, complementamos lo que ya veniamos comentando por el camino... joder que lleno todo, cómo es posible que todas las mesas estuvieran ocupadas? dónde está la crisis? qué buena señal que esté todo lleno? buen indicio, parece que se confirma que estamos saliendo de la crisis ...
Pues claro que sí, coño! si está todo lleno, vayas a donde vayas, que ayer estuvimos en el teatro y estaba lleno ... y era miercoles!! No nos dejemos acobardar por los medios de comunicación. No sólo podemos salir de la crisis, sino que vamos a salir de la crisis y, además estamos saliendo de la crisis ... eso sí, con el esfuerzo de todos ó, al menos de muchos, entre otros de mi amigo Javier.
Y quién es Javier y a qué viene hablar de él?.
Cuando estábamos sentados, tomando nuestra cerveza fria y filosofando sobre el final de la crisis me pareció que el de seguridad del centro comercial en el que se encuentra la susodicha terraza me resultaba conocido. En seguida le reconocí, me levanté y me dirigí hacia él. Me contó que había tenido que dejar el camión del que era propietario y que había sido su sustento desde hacía casi 30 años y había tenido que reciclarse y buscar cualquier trabajo que le permitiera seguir pagando lo que le quedaba de hipoteca y el resto de gastos de la familia. A su mujer la habían despedido y estaba desde hacía meses en el paro y él había estado buscando trabajo durante meses, primero con el camión y después de lo que fuera. Por fín, a través de la oficina de empleo, le habian ofrecido este puesto de vigilante.
Ole tus cojones, no pude evitarlo y fue lo primero que le dije. Todos los trabajos y profesiones son dignos si se realizan con dignidad y profesionalidad. Después de muchos años dedicandote a una profesión, le dije, ahora tocaba reciclarse y buscar lo que sea y tú, continué, lo has hecho. Tienes que estar orgulloso y contento de que a tus 50 años has sido capaz de cambiar de oficio, no te has arrugado, no te has quedado en casa lamiendote las heridas y pensando en los muchos años de actividad con tu camión, al contrario, has sido capaz de cambiar, buscar otras salidas y dedicarte a algo en lo que, probablemente, nunca habrías pensado.
Esa es la forma y la actitud para salir de la crisis.
Una vez allí, cómodamente instalados en nuestra mesa, complementamos lo que ya veniamos comentando por el camino... joder que lleno todo, cómo es posible que todas las mesas estuvieran ocupadas? dónde está la crisis? qué buena señal que esté todo lleno? buen indicio, parece que se confirma que estamos saliendo de la crisis ...
Pues claro que sí, coño! si está todo lleno, vayas a donde vayas, que ayer estuvimos en el teatro y estaba lleno ... y era miercoles!! No nos dejemos acobardar por los medios de comunicación. No sólo podemos salir de la crisis, sino que vamos a salir de la crisis y, además estamos saliendo de la crisis ... eso sí, con el esfuerzo de todos ó, al menos de muchos, entre otros de mi amigo Javier.
Y quién es Javier y a qué viene hablar de él?.
Cuando estábamos sentados, tomando nuestra cerveza fria y filosofando sobre el final de la crisis me pareció que el de seguridad del centro comercial en el que se encuentra la susodicha terraza me resultaba conocido. En seguida le reconocí, me levanté y me dirigí hacia él. Me contó que había tenido que dejar el camión del que era propietario y que había sido su sustento desde hacía casi 30 años y había tenido que reciclarse y buscar cualquier trabajo que le permitiera seguir pagando lo que le quedaba de hipoteca y el resto de gastos de la familia. A su mujer la habían despedido y estaba desde hacía meses en el paro y él había estado buscando trabajo durante meses, primero con el camión y después de lo que fuera. Por fín, a través de la oficina de empleo, le habian ofrecido este puesto de vigilante.
Ole tus cojones, no pude evitarlo y fue lo primero que le dije. Todos los trabajos y profesiones son dignos si se realizan con dignidad y profesionalidad. Después de muchos años dedicandote a una profesión, le dije, ahora tocaba reciclarse y buscar lo que sea y tú, continué, lo has hecho. Tienes que estar orgulloso y contento de que a tus 50 años has sido capaz de cambiar de oficio, no te has arrugado, no te has quedado en casa lamiendote las heridas y pensando en los muchos años de actividad con tu camión, al contrario, has sido capaz de cambiar, buscar otras salidas y dedicarte a algo en lo que, probablemente, nunca habrías pensado.
Esa es la forma y la actitud para salir de la crisis.
sábado, 26 de junio de 2010
Pan y futbol
En uno de mis paseos por Rivas para mantener a raya el colesterol me extrañó que colgaban de numeros balcones banderas españolas. Lo mismo me acaba de ocurrir en Denia.
Por otra parte, ayer leía en el periodico titulares de la prensa italiana del estilo de "Vergüenza nacional", "Desastre", "Tragedia" y similares.
Un alienígena que viniera de "visita" y viera las banderas en los balcones segúramente pensaría que este país se encuentra inmerso en algún incidente diplomático con alguna otra nación y tiene a sus ciudadanos con los ánimos exacerbados y movilizados haciendo gala de patriotismo y de apoyo a su país.
Si el mismo alienígena marchara a Italia y leyera los titulares de la prensa probablemente pensaría que tenían que ver con los puñeteros tiburones y especuladores financieros ó con alguna de las últimas trastadas de Berlusconi ó con algún nuevo incidente de las fuerzas armadas israelíes contra algún barco de ayuda humanitaria.
Pero ay, sorpresa, como por el título y por tu perspicacia, querido y casi único lector, habrás adivinado se trata de algo mucho más trivial (ó tal vez no), como es el futbol. Me alegro de que hayamos pasado a octavos sobre todo por mis hijos que disfrutan como posesos y casi se meten en la piel de los seleccionados y por Zapatero que por unos días podrá leer en la prensa noticias positivas y agradables.
Por otra parte, ayer leía en el periodico titulares de la prensa italiana del estilo de "Vergüenza nacional", "Desastre", "Tragedia" y similares.
Un alienígena que viniera de "visita" y viera las banderas en los balcones segúramente pensaría que este país se encuentra inmerso en algún incidente diplomático con alguna otra nación y tiene a sus ciudadanos con los ánimos exacerbados y movilizados haciendo gala de patriotismo y de apoyo a su país.
Si el mismo alienígena marchara a Italia y leyera los titulares de la prensa probablemente pensaría que tenían que ver con los puñeteros tiburones y especuladores financieros ó con alguna de las últimas trastadas de Berlusconi ó con algún nuevo incidente de las fuerzas armadas israelíes contra algún barco de ayuda humanitaria.
Pero ay, sorpresa, como por el título y por tu perspicacia, querido y casi único lector, habrás adivinado se trata de algo mucho más trivial (ó tal vez no), como es el futbol. Me alegro de que hayamos pasado a octavos sobre todo por mis hijos que disfrutan como posesos y casi se meten en la piel de los seleccionados y por Zapatero que por unos días podrá leer en la prensa noticias positivas y agradables.
sábado, 19 de junio de 2010
Tóxicos y catastrofistas
El otro día mientras paseaba por Rivas me encontré con un buen amigo. Nos paramos a saludarnos y lo primero que hicimos fue preguntanos por cómo estábamos (se entiende que en general aunque se suele interpretar por la salud) y por la familia, mujer, hijos, ... después de las preguntas y comentarios habituales casi obligados empezamos a hablar del trabajo, de la crisis, de Grecia, de los especuladores financieros, del desastre económico al que, según él, nos dirigimos.
De pronto me dí cuenta de lo catastrofistas que estabamos siendo, sobre todo y él y yo por dejarme arrastar por su tremendo pesimismo.
Tuve que hacer un ejercicio de memoria y recordarle otras crisis vividas (los dos estamos ya en la cincuentena), ya se que no tan profundas como ésta, y recordarle que de todas habíamos salido por no mencionar situaciones particulares, tanto de él como mias, mucho peores que la actual y de la que nos habíamos repuesto.
Estamos mucho mejor preparados, el país en general, le decía yo, que hace unos años. Ahora tenemos unas infraestructuras y unas comunicaciones que ni en sueños nos hubieramos imaginado hace años. Unos jovenes más preparados, un tejido empresarial y social bastante más potente, un sistema bancario sin grandes problemas (con varios bancos españoles colocados en los primeros lugares del ranking de solvencia), multinacionales españolas comprando grandes empresas en el extranjero,... vamos que como diría Alfonso Guerra a este país no lo reconoce ni la madre que lo parió.
Y además de todo ello formamos parte de un club poderoso (la Unión Europea) en el todos lo miembros se sienten arropados y apoyados.
Todo ello hará que cuando el viento amaine nos levantemos y nos recuperemos con mayor facilidad de lo que lo hubieramos hecho hace años.
Cuando me despedí y caminaba camino de casa pensaba en el daño que algunos, seguro que sin darse cuenta, hacen al ser tan negativos en sus comentarios y, en general, en su vida cotidiana.
Moraleja, si buscamos los males seguro que los encontraremos, la desgracia atrae a la desgracia por tanto huyamos de los agoreros y de los tóxicos. Busquemos amigos optimistas y positivos.
De pronto me dí cuenta de lo catastrofistas que estabamos siendo, sobre todo y él y yo por dejarme arrastar por su tremendo pesimismo.
Tuve que hacer un ejercicio de memoria y recordarle otras crisis vividas (los dos estamos ya en la cincuentena), ya se que no tan profundas como ésta, y recordarle que de todas habíamos salido por no mencionar situaciones particulares, tanto de él como mias, mucho peores que la actual y de la que nos habíamos repuesto.
Estamos mucho mejor preparados, el país en general, le decía yo, que hace unos años. Ahora tenemos unas infraestructuras y unas comunicaciones que ni en sueños nos hubieramos imaginado hace años. Unos jovenes más preparados, un tejido empresarial y social bastante más potente, un sistema bancario sin grandes problemas (con varios bancos españoles colocados en los primeros lugares del ranking de solvencia), multinacionales españolas comprando grandes empresas en el extranjero,... vamos que como diría Alfonso Guerra a este país no lo reconoce ni la madre que lo parió.
Y además de todo ello formamos parte de un club poderoso (la Unión Europea) en el todos lo miembros se sienten arropados y apoyados.
Todo ello hará que cuando el viento amaine nos levantemos y nos recuperemos con mayor facilidad de lo que lo hubieramos hecho hace años.
Cuando me despedí y caminaba camino de casa pensaba en el daño que algunos, seguro que sin darse cuenta, hacen al ser tan negativos en sus comentarios y, en general, en su vida cotidiana.
Moraleja, si buscamos los males seguro que los encontraremos, la desgracia atrae a la desgracia por tanto huyamos de los agoreros y de los tóxicos. Busquemos amigos optimistas y positivos.
domingo, 30 de mayo de 2010
... y volvimos a salir de excursión!

A este paso el blog se va a convertir en un cuaderno de viajes y es que últimamente sólo me siento en este rincón para escribir sobre alguna excursión.
La de este fin de semana también ha sido especialmente interesante y enriquecedora (jo que cursi). En esta ocasión ibamos a mi tierra, a un lugar de La Mancha de cuyo nombre si me gusta acordarme, Fernán Caballero. Pero antes decidimos pasar el día en un lugar cercano, Aldea del Rey y visitar el castillo de Calatrava la Nueva, construido en el siglo XIII por la Orden de Calatrava.
Hacía tiempo que deseabamos ir, nos habían hablado maravillas del lugar pero no llegaba el momento apropiado. La ocasión se ha presentado esta vez. Teníamos ropa de invierno que estaba a punto de aplastarnos en casa y que había que llevar a alguna parte (normalmente a la casa de Fernán Caballero) so pena de no poder entrar en casa (o la ropa o nosotros).
Así que el sabado hacia las 12 estabamos trepando por la colina que da acceso a la puerta principal del castillo. Subiendo (el castillo se levanta sobre un imponente cerro de más de 900 metros) pensaba en la dificultad que tendría cualquiera que intentase entrar por la fuerza en él, pendientes escarpadas, altos y anchos muros, rodeado de pedrizas, de roquedales y de una densa vegetación autóctona ( quejigos, acebuches, enebros, cornicabras ...) una autentica fortaleza, morada de los, mitad monje mitad soldados, Caballeros de Calatrava.
Creado después de la batalla de las Navas de Tolosa para defender la antigua Calat Rawa en el siglo XIII sobre un antiguo castillo, el de Dueñas.
Dentro de las murallas la Orden construyó el Convento de Calatrava, añadiendo varias dependencias al antiguo Castillo además de una bóveda en el patio central y una antemuralla para reforzar su defensa. Su distribución responde por un lado a las directrices que como monasterio debía cumplir de la orden del Cister y por otro atender a las necesidades defensivas que imponía la época.
La Orden mantuvo aquí su convento principal durante casi 600 años, hasta que en 1804 fue abandonado definitivamente, tras el traslado de los últimos frailes a Almagro.
Al entrar nos atendió un amable funcionario a pesar de la bajada de sueldo del 5% o quizá por ello (porque solo puede perder el 5% y no el empleo).
Admirando el castillo y la iglesia con su precioso rosetón compartimos parte del recorrido con un barrigudo y sudoroso excursionista que cámara en ristre trepaba por las piedras haciendo fotos a todo cuanto veía, incluidos los carteles con las leyendas informativas.
A las dos de la tarde ya estábamos camino de Peralbillo en donde dimos buena cuenta de unas suculentas migas de primero y unas chuletillas de cordero que estaban para chuparse los dedos.
Mientras comíamos recordaba cuantas veces habíamos ido en bicicleta hasta allí con parada y fonda en los frutales de los lados de la carretera en donde cuando no veíamos a nadie parábamos a comernos unos ricos melocotones o peras o lo que en ese momento nos apeteciese y se diera en las proximidades.
Para bajar un poco la copiosa comida se imponía dar un paseo por la "cola del vicario" que no es el órgano de un religioso sino una zona en la que el Guadiana se ensancha junto a la carretera de Toledo.
Por fín llegamos a la casa familiar de Fernán Caballero y comenzamos con las tareas encomendadas. Lo primero abrir ventanas y ventilar. Después a regar las plantas. En tercer lugar a la búsqueda del huevo perdido, es decir a buscar los huevos puestos por las cuatro gallinas que generosamente se ocupan de cuidar las vecinas.
El domingo salimos para las Tablas de Daimiel con ganas de verlas llenas de agua y no semi vacias como la última vez.
Comenzamos a hacer una de las rutas habituales y llegamos a la primera de las lagunas de aclimatación en donde deberían haber arrojado sin misericordia a la pareja con pantalones de tergal, zapatos de vestir y ella zapatos de tacón y maquillaje como para tapar los desoonchones de la tapia de la casa de campo de Madrid.
En la isla del pan disfrutamos de los primáticos gigantes instalados allí para uso y disfrute del personal. Esto lo entendieron al pie de la letra la pareja que estaba usandolos cuando llegamos y que sólo los abandonó después de oir varias indirectas sobre lo conveniente que es no tardar demasiado para que puedan utilizarse por más personas (veinte minutos más tarde).
Después de soportar los chillidos de un grupo de marujas y de sus "respectivos" nos marchamos hacia Madrid, no sin antes haber parado a comer en Madridejos en "Un alto en el camino".
sábado, 15 de mayo de 2010
Por aquí vienen los godos, por aquí los visigodos ....excursión a Recópolis

Este fin de semana tampoco hemos podido ir a Denia, entre el inestable tiempo y los trabajos que últimamente le están encargando a Elena llevamos varias semanas sin acercarnos a la playa. Claro que siendo 15 de mayo no podíamos quedarnos en casa. Barajamos varias posibilidades y nos decidimos por visitar las ruinas visigodas de Recópolis, una ciudad junto a la actual Zorita de los Canes, construida por el rey Leovigildo en honor a su hijo Recaredo.
Ha sido un día perfecto. Aunque hacía un poco de "fresco madrileño" (no apaga una vela pero mata)según avanzaba la mañana el sol cogía suficiente fuerza como para estar muy a gusto.
Nuestra primera parada fue el castillo de Zorita en el que coexisten tres épocas distintas, restos de la alcazaba árabe, del castillo medieval y la iglesia del siglo XV. Las murallas están en buen estado y desde ellas se contempla un panorama espectacular, con el Tajo abrazando el pequeño pueblo de Zorita, rodeado de olivos, encinas y campos de cereales en una amalgama de tonalidades verdes.
Después de visitar el castillo, nos dirigimos al complejo de Recópolis, formado por un centro de interpretación y las ruinas de la ciudad.
El centro de interpretación ofrece varias salas muy bien equipadas con un material muy didáctico, a través de las cuales puedes conocer la historia de la ciudad visigoda dentro del contexto de la Hispania de la época.
Tras la visión de un excelente documental que complementa la explicación de las salas nos dirigimos a las ruinas.
Las excavaciones realizadas hasta ahora han dejado al descubierto numerosos restos del palacio, de la iglesia, la puerta monumental, la calle principal, la zona en la que se ubicaban varias industrias y la muralla que rodeaba las trece hectareas que ocupaba la ciudad.
El paso de las horas había ido fabricando un buen apetito. Dudamos entre dirigirnos a Pastrana ó a Mondejar, elegimos éste último pero un error del gps (global paco satélite) hizo que aparecieramos en las cercanias de Olmeda de las Fuentes y por tanto de Nuevo Baztán que es donde acabamos comiendo un buen cordero asado.
Con la tripa bien llena volvimos a Rivas contentos por haber conocido un nuevo lugar, que estando no demasiado lejos de casa conjuga un precioso paisaje, cultura y buen yantar.
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