domingo, 9 de enero de 2011

Y se acabaron

Todo llega, y el final de estas mini vacaciones también.

Como casi siempre pasa, ha habido cosas buenas y no tan buenas.

Se presentaban un tanto complicadas con los problemas de salud del "bisa" Quico que nos hicieron visitar con más frecuencia de lo deseado el "Saint Gregory" (H. Gregorio Marañón para lo oficial).

Afortunadamente, nuestro tocayo el doctor Márquez le tiene muy presente en sus pensamientos y se ha empeñado en conseguir que vuelva a sus viajes, a sus partidas de billar y a visitar sus gallinas (que se suponía que eran para compañeras de un rico arroz y resulta que viven mejor que las invitadas a un crucero de vacaciones y no hay forma de convencerle para que les dé matarile).

Seguro que el pensar en todo ello le está haciendo mejorar, son tantas sus ganas por ver mundo, le gusta tanto ir a su pueblo, a su casa, a sus olivos, a su tierra ... Aunque su lema es "poca cama, poco plato y mucho zapato" y siempre dice que come sin gana, en realidad devora, eso sí, piano, piano, sin prisa pero sin pausa.

De entre lo bueno, lo mejor, por supuesto ... Leyre.
Ayer estuvo en casa casi todo el día. Nos tiene tontitos con su sonrisa, sus gestos, sus risas ...
Creo que mañana vuelve y ya estamos contando las horas.

Y también mañana ... a la oficina, a por alguna campaña jugosa que nos haga empezar el año con buen sabor de boca.

Y sin humo en los bares!! Bien!!

Feliz semana.




sábado, 25 de diciembre de 2010

Primera Navidad con Leyre


Hemos pasado varios días contando las horas que faltaban para la cena de Nochebuena. Por primera vez en 27 años cenábamos en casa los cuatro, Elena, David, Carlos y yo además de ... Leyre.
Se ha portado fenomenal, Carlos le dió el biberón a eso de las 21h y la pusimos en su cuna por si quería dormir.

Cuando nos estábamos sentando a la mesa nos llamó para decirnos (lo sé porque fui yo quien subió a por ella y me lo dijo) que quería acompañarnos mientras cenábamos.
Estuvo toda la cena en su coche junto a la mesa sin perder detalle de lo que hacíamos pero sin decir ni pío.

En los postres protestó un poco, supongo que harta de vernos comer sin parar, y su padre la cogió un rato mientras terminábamos el café. El final de la sobremesa lo marcó un ligero tufillo característico de algunos bebés.
Afortunadamente el papá se da una gran habilidad para en el propio sofá cambiarla rápidamente y sin daños colaterales.

Leyre fue, por supuesto, el centro de la noche y el centro de la sesión fotográfica. No sé cuantas fotos hice pero casi me dolía el dedo y es que ni Claudia Schiffer tenía tantas poses a las que era imposible sustraerse: ahora una sonrisa, ahora un guiño, un moflete colorado, unos ojos de picantona como dice su tío Miguel o esos muslos de chotillo como dice su padre. El caso es que para nosotros fue la mejor de las top model.
Feliz Navidad.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Judias con liebre ... ummm!!

Si, ya se que esta entrada va de comida con amigos y la anterior también pero no penseis que estoy todos los días de comilonas, ha sido casualidad.
En esta ocasión se trataba de celebrar varias cosas a la vez.
Primero, que Miguel Ángel había cazado varias liebres.
Segundo, que nos encantan las judias con liebre.
Tercero, que la mujer de Jose las cocina de maravilla (casi también como mi Elenita, guiño a mi mujer que dice que nunca hablo de ella).
Cuarto, que para muchos hoy es el primer día de vacaciones de Navidad.

Pues eso, que estaban riquísimas y nos las trapiñamos en un santiamén a pesar de los vinos y las tapas que ya nos había puesto Juanmi en "El Mesón". El lugar de reunión, como siempre,fue la oficina de los "eléctricos". Dos mesas unidas, un mantel de papel, platos y vasos de plástico y cubiertos de Jose (sin acento) y el restaurante estaba preparado para el homenaje.

En esta ocasión, además de los habituales, López (el cazador), García (el socio), Jose (el otro socio y cocinero consorte) y un servidor, también estuvieron Manolo, un agradable y entretenido conversador y Miguel Ángel que resultó ser, casualmente, casi paisano de mi querido Fernán Caballero.
Nos contó que sus abuelos habían nacido en Malagón, pueblo manchego de Ciudad Real a 7 kilometros del mío y que habían emigrado a América del Sur en busca de una vida mejor. Después de algunas peripecias recalaron y se instalaron en Colombia donde nació él.
Lo curioso es que, tras volver a España en busca de las raices familiares, casarse y tener varios vástagos, una hija se había casado, precisamente, con un ciudarrealeño y vivía en Ciudad Real.

El círculo se había cerrado, el vino agotado y las judias con liebre desaparecidas por completo del plato.

Felices Fiestas!!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Comida de dinosaurios, que leches... de expertos!!

Que buen rato pasamos. Todos los años al menos 2 veces, antes de las vacaciones de verano y antes de Navidad, nos juntamos a comer y, joder, (hay que decirlo) qué bien lo pasamos.

Un maestro de comerciales ya jubilado, otro prejubilado, un excelente periodista-editor, otro mágnifico vendedor de publicidad y el que suscribe que en estos años ha intentado aprender un poco de cada uno de ellos (parece que con poco éxito dado el tamaño de hipoteca que todavía mantengo en equilibrio sobre la espalda). Como veis un elenco de viejas glorias, no tan viejas y no tan glorias.

Carlos ha sido uno de mis maestros. Cuando yo empezaba a pelearme con los fotolitos él ya me resultaba de admirar al verle como se desenvolvía con los clientes. Cuánto aprendí en el piso de Principe de Vergara y cuánto me reí con sus bromas, chascarrillos y los gracejos infinitos que gasta (o más bien regala). El día que se decida a publicar sus memorias puede arder Troya.

Paco ha vendido de todo y mucho. Acabó vendiendo publicidad y se quedó. Cómo nos reiamos cuando nos contaba que a las 8 de la mañana ya estaba metido en una cabina de teléfonos (os acordais de ellas?) llamando a un enorme listado de potenciales clientes intentando conseguir visitas.
Claro que no fue nada comparado con cuando nos contó que, recién llegado a "Novamaquina", se metió en una empresa a intentar venderles un anuncio y resultaron ser las oficinas de una revista de la competencia.

Fernando es un maestro de la edición. Allí donde va sabe imponer su sello de calidad. Ha comenzado revistas casi desde el número cero y las ha posicionado como líderes del sector. Su charla pausada y sus explicaciones didácticas hacen que te convenza de que ahora mismo (las 24h) es de día ... y soleado!

Y qué decir del bolillo? ... pues eso que esta vida es mala, mala y si no ... mecaguendiola!
Otro monstruo de la venta de publicidad. Desaprovechado por los malos gerentes pero del que todavía habrá muchos jovenes y no tan jovenes que aprenderán los rudimentos de este santo o diabólico oficio.

Y el menda, seguramente el más torpe pero también el más afortunado por disfrutar de estos personajes, auténticos profesionales como la copa de un pino a la par que amigos.

Feliz semana.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Ahora verano, ahora invierno

Se lo comenté a mi hijo Carlos (el papá de Leyre). Me gustaría poner una foto en la portada del blog que tuviera que ver con la estación del año.

Busqué entre las numerosísimas fotos que tenemos y encontré muchas que me gustaban pero que no eran del invierno.
Sí encontré algunas realizadas en momentos con mucho frio y muy bonitas pero que no me gustaban para la portada del blog.

¿Te gusta la que tienes ahora?, me preguntó.
Sí, claro, por eso la puse en su momento y me gustaría encontrar otra similar pero realizada en invierno.

Déjame un momento.
Ya está, pensé, habilmente, una vez más, ya me ha quitado del ordenador para chatear él ó abrir su página de facebook.

Para mi sorpresa, en dos minutos mi foto favorita de mi rincón favorito, en verano, se había convertido en mi foto favorita de mi rincón favorito, en invierno. Y qué frio daba.

Le dí un beso y le dije qué bueno eres cuando quieres, puñetero!!

Se sonrió con esa sonrisa que ilumina toda la habitación y se fué a dar el biberón a su niña.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

A clase

Un grupo de compañeros y de compañeras nos hemos apuntado a un curso de informática aplicada al mundo comercial.

El curso comenzaba a las 16:00 pero han pasado 35 minutos y algunos todavía están intentando ver en su ordenador la pantalla de inicio. Otros ya llevan un rato navegando por diferentes páginas de internet, leyendo su correo electrónico y contestandolo.

La verdad es que iba con pocas ganas, pensando en que sería una pérdida de tiempo. Había visto el programa y todo parecía indicar que habría pocas cosas que aprender.

Pero mira por donde, una vez más se cumplió aquello de que siempre se aprende algo nuevo y mientras una pequeña parte del grupo andaba peleandose con el ordenador y con las indicaciones de Google para crear una dirección de correo, el resto hacíamos nuestros pinitos con el html y sus etiquetas, creabamos un ftp, trasladábamos carpetas de un ftp a otro, ahora como cliente ahora como servidor.

¿Utilizaremos lo aprendido? ¿Nos será útil en algún momento?
Seguro que sí, sobre todo si asistimos con ganas de aprender algo nuevo, contentos y motivados por la fabulosa experiencia del aprendizaje y la formación.
Me ha quedado un poco cursi pero lo que quería decir es que si decides hacer algo, por ejemplo, asistir a un breve cursillo, hazlo con ganas y animado ó no lo hagas.
Serás más feliz.

sábado, 30 de octubre de 2010

Que tragedia ...... me olvidé el móvil!!

Cuando me di cuenta de que me había olvidado el móvil en casa quien me viera la cara en ese momento pudo pensar que me habían soplado al oido alguna terrible tragedia.

Seguramente me quedé blanco y a un tiempo vacio, ¿qué hago ahora? Estoy desnudo, sin armas. Iba camino de la presentación de un nuevo equipo de un cliente, después tenía que ir a la feria Matelec y a última hora de la tarde pasaría por la oficina. Es decir, durante todo el día iba a estar incomunicado, no podría recibir llamadas ni de mis clientes, ni de la oficina, ni de amigos ni de la familia. Ni tampoco ver los correos en mi super Blackberry, ni por supuesto, llamar yo. En una palabra, una tragedia.

A punto de echarme a llorar, de pronto recordé el primer móvil que tuve, comprado a costa de mi bolsillo después de que Mallol, entonces gran jefe de Cetisa, se negara reiteradamente a proporcionármelo.

Y pensé en aquellos años, no hace tanto, en los que no un día de olvido sino todos los días del año, salíamos de casa y vivíamos sin móvil y me dije ¿cómo lo soportaba? ¿qué pasaba?.
La respuesta, obviamente, fue NADA, no pasaba nada. Vivíamos y trabajábamos sin móvil y no pasaba nada.

Por supuesto, es una excelente herramienta pero no dramaticemos. A partir de ese momento me sentí mucho mejor.

Feliz semana!